El bruxismo —apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria— puede desgastar el esmalte, generar sensibilidad y provocar dolor en la mandíbula si no se trata a tiempo.
Empezamos con una evaluación clínica del desgaste dental y una entrevista sobre hábitos y síntomas; cuando es necesario, recurrimos a estudios complementarios como el análisis del sueño o la electromiografía. El tratamiento habitual es una férula de descarga personalizada, fabricada en materiales biocompatibles, que se usa por la noche para proteger los dientes y reducir la tensión muscular.
Cuando el bruxismo está relacionado con una maloclusión o una desalineación dental, valoramos también un tratamiento de ortodoncia que corrija la mordida de raíz.
Beneficios principales
- Evaluación clínica y de hábitos personalizada
- Estudios complementarios cuando son necesarios
- Férula de descarga a medida
- Alivio de la tensión y el dolor mandibular
- Valoración de ortodoncia si hay maloclusión